Art. 2 ¿Y SI…? DESTIERRA DE TU MENTE A LOS CATASTRÓFICOS ¿Y SI…?

Que levante la mano quién no ha empezado alguna vez diciéndose “¿Y si…?” para terminar la frase con una situación que nos ha hecho sentir agobio, miedo, ansiedad, preocupación o, por lo menos, desasosiego.

Cuando hayas leído este pequeño, pero esclarecedor artículo, junto con el vídeo que lo acompaña, conocerás por qué se instalan en nuestra cabeza y es tan difícil perderlos de vista.

¡Empecemos con el vídeo!

¡Ahora te toca leer un poquito!

Todo parte de nuestra maravillosa mente creativa que puede llegar a imaginar múltiples situaciones hipotéticas sin tener que vivirlas – gracias al pensamiento abstracto, todo un lujo que, de momento, parece ser exclusivo de los humanos-, esto hace que podamos hacer interpretaciones, sacar conclusiones y tener un conocimiento del mundo que va más allá de nuestros sentidos. Gracias a ello, podemos imaginarnos, por ejemplo, cumpliendo nuestras metas.

Pero, como nuestra mente además de creativa, también quiere ser predictiva –pues no le gustan especialmente los sobresaltos– actúa como un buen guardaespaldas: cuanto más predecibles sean los acontecimientos y antes yo pueda tener en cuenta todo lo que pueda pasar, pues más efectiva es su capacidad para protegernos.

Y aquí empieza el lío. Cuando empezamos a imaginar situaciones catastróficas que pueden pasarnos, ante pequeños indicios o síntomas, como pensar que “¿Y si mi empleo peligra?” cuando ante una situación imprevista disminuyen las ventas, o “¿Y si tengo una enfermedad grave?” ante un dolor que aparece en un momento puntual.

Esto genera emociones negativas, pues somos capaces de imaginar y sentir de manera muy veraz las nefastas consecuencias que podrían ocurrir.

Además, cuanto más se repite algo en nuestra cabeza, mejor lo aprendemos y nos cuesta mucho deshacernos de ella –como una canción pegadiza, que tarareamos sin darnos cuenta–como si fuese una verdad absoluta, que por más pruebas que haya en su contra, se hace resistente a abandonarnos.

Vivir el presente, buscar pruebas reales y posibles soluciones a los pensamientos catastrofistas nos puede ayudar a deshacernos de los “Y si…” negativos, para regodearnos en el “¿Y SI… LO CONSIGO?”

¿Quieres ser más competente en el manejo de los pensamientos catastrofistas? En nuestra ESCUELA DE LA MENTE tienes a tu disposición el tutorial LIBÉRATE DEL ESTRÉS Y APRENDE A MANEJARLO donde se hace una referencia a los “Y si…”.

Si tu objetivo es dar un paso más y tu “Y si…”, pasa de ser una suposición a una realidad, entonces te encontrarás en el proceso de toma de decisiones, en cuyo caso, tienes a tu disposición un vídeo gratuito en la parte BLOG y el tutorial “¡APRENDE A TOMAR TUS PROPIAS DECISIONES!”

Además, si quieres que te oriente de forma más personalizada puedes dirigirte a HABLA CONMIGO. No permitas que los pensamientos catastróficos se hagan los dueños de tu vida.

Ha sido todo un placer compartir contigo este material.

¡Hasta la próxima!



Comentarios
  1. Patricia Valdivielso   el   30 noviembre, 2017 at 9:53 am

    Sin duda, tus palabras son todo un acierto porque están llenas de mucha verdad, siempre nos “preocupamos”, como bien me hiciste ver, en vez de “ocuparnos”! Me ha encantado! Bss

    • BLANCA DE LA TORRE POLO   el   3 diciembre, 2017 at 7:31 pm

      ¡Me alegro que os haya gustado! Lo importante es que os sea útil en vuestro día a día. Tod@s tenemos algún “Y si…” que hace tambalear nuestros propósitos y determinación. Como suele ser difícil deshacernos de ellos por completo, cada uno tiene que tener en cuenta, cuáles son los que le hacen mella y ponerlos en duda, pues suelen pintarnos una realidad mucho más compleja y enrevesada de lo que realmente nos vamos a encontrar. Son “pesimistas” por naturaleza y os pregunto: ¿os dejaríais guiar por un “pesimista empedernido”? Pensadlo 😉 ¡Un abrazo!

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